Consiste en la aplicación del láser sobre la piel en forma de un barrido continuo a baja temperatura. La principal diferencia respecto a la depilación láser convencional es que, en lugar de realizar disparos puntuales a una alta temperatura, funciona como un ráfaga de pulso a baja temperatura que calienta el vello y la dermis de forma prograsiva. ¿Qué significa esto? Una depilación sin dolor.
El SHR consiste en el bombardeo de la piel con grandes cantidades de energía, se dispara múltiples disparos, pero con el nivel de energía bajo, al hacerlo, se calienta suavemente el folículo piloso para aplicar el calor necesario. La sensación para el paciente es calidez y una sensación de hormigueo, algunos clientes lo comparan con un masaje caliente. Con esto la herramienta siempre está en movimiento sobre la piel, nunca se estabiliza en una zona localizada.
Los resultado son visibles desde la primera sesión, pero es apartir de la 4ta o 5ta sesión cuando los resultados se aprecian de forma más evidente.